Los corrales de pesca de Chipiona
🎧 Registro sonoro del archivo:
Desde tiempo inmemorial se conocen diferentes artes de pesca. Principalmente, podríamos dividirlas en dos grandes grupos: por un lado, la pesca a pie (marisqueo, caña, etc.) y, por otro, la pesca desde embarcaciones, que cuenta con múltiples modalidades.
En Chipiona y en otras localidades de la costa de Cádiz existe una modalidad —probablemente milenaria según diversos estudios— que se basa en unos diques de piedra construidos frente a las playas. Tras estos muros quedan atrapadas numerosas especies marinas durante la bajamar. Esta técnica, considerada pesca "a pie", se denomina pesca de corral y sus estructuras forman los famosos Corrales de pesca de Chipiona.
¿Desde cuándo existen los corrales?
Su ubicación exacta en el tiempo no está del todo clara. Aunque la pesca a pie se remonta a varios milenios atrás, existe un escollo histórico para precisar la fecha concreta en la que se construyeron y comenzaron a utilizar los corrales que hoy conservamos en nuestras playas.
¿Cómo se construyeron?
Los corrales no están ubicados al azar. Su construcción solo era viable en zonas costeras que contaran con una base rocosa sólida y extensa. Sobre este asentamiento se apilaba la piedra extraída o cortada de canteras ubicadas en la misma playa.
¿Por qué no en la arena? Construir un muro de piedra sobre un fondo de arena, sujeto a constantes oscilaciones de altura por el oleaje, habría hecho imposible la estabilidad y subsistencia de la estructura.
¿Cómo funcionan?
Funcionan como grandes trampas naturales aprovechando el ciclo diario de las mareas:
- Pleamar (Marea alta): Los peces, mariscos y demás especies marinas entran libremente al corral nadando por encima de los diques.
- Bajamar (Marea baja): El agua se retira escapando a través de unas rejillas situadas en la parte inferior de los muros, dejando a las especies atrapadas en el interior.
La eficacia de captura aumenta considerablemente durante las mareas vivas (coincidiendo con las fases de luna llena y nueva), cuando la alineación del Sol, la Luna y la Tierra provoca mareas de mayor amplitud por el efecto de atracción gravitatoria sobre la masa oceánica.
Herramientas y especies capturadas
Para esta labor tradicional se emplean diversos utensilios reconocidos y autorizados, denominados en la jerga local como "avíos" o "trastos". Entre las especies más comunes que suelen capturarse se encuentran:
- Peces: Corvina, dorada, lenguado, boquerón y sardina.
- Moluscos y cefalópodos: Pulpo y choco (sepia).
- Mariscos y otros: Camarón, cangrejo y erizo de mar.
¿Quiénes pueden usarlos?
La actividad en los corrales ha estado regulada mediante concesiones señoriales al menos desde el siglo XIV. En la actualidad, la gestión sigue pautas estrictas:
- En cada corral existe la figura del catador, persona responsable de su mantenimiento elegida entre los candidatos de la Asociación Jarife.
- Solo se permite pescar a quienes dispongan del permiso correspondiente, el cual exige formación y responsabilidad para respetar el ciclo biológico de las especies.
- Uso exclusivo de autoconsumo: Las capturas obtenidas en los corrales de Chipiona no se pueden comercializar bajo ningún concepto, ya que no se trata de una actividad profesional.
¿Cuántos corrales hay en Chipiona?
Actualmente existen nueve corrales de pesca repartidos a lo largo del litoral chipionero:
- Playa del Camarón: Corral Hondo, Corral Chico, Canaleta del Diablo y Mariño.
- Playa de Las Canteras: Corral Nuevo, Cabito y Trapillo.
- Playa del Muelle: La Longuera.
- Playa de Montijo: Corral de Montijo.